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Condición clínica

Osteoporosis y fracturas por fragilidad

Revisado por

Omar Mahmoud

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Actualizado

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11 min

Quién tiene riesgo de osteoporosis, quién necesita una densitometría ósea, cómo funcionan FRAX y el T-score, fármacos que debilitan el hueso, caídas y alarmas.

Puntos clave

  • La osteoporosis debilita el hueso de modo que se rompe tras una caída desde la propia altura, o incluso al agacharse, levantar peso o toser. Suele no causar síntomas hasta que se rompe un hueso. La cadera, la columna y la muñeca son las localizaciones más frecuentes.
  • La Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) calcula que, en todo el mundo, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirán una fractura por osteoporosis. El Día Mundial de la Osteoporosis se celebra cada año el 20 de octubre.
  • Las normas de cribado varían según el país. El USPSTF (2025) recomienda medir la densidad ósea a todas las mujeres de 65 años o más y a las mujeres posmenopáusicas más jóvenes con riesgo aumentado. El NICE (Reino Unido, 2026) basa la evaluación en la edad, el sexo y los factores de riesgo, con FRAX o QFracture.
  • Una primera fractura por fragilidad es la señal de alarma más importante de la siguiente. Toda persona de 50 años o más que se rompa un hueso en una caída leve debería tener una evaluación de su riesgo de fractura.
  • Los glucocorticoides a largo plazo (corticoides en comprimidos) son una causa importante, y a menudo pasada por alto, de pérdida ósea.
  • El dolor de espalda repentino, la pérdida de estatura o una nueva postura encorvada pueden deberse a una fractura de columna (vertebral) y deben revisarse.

Qué es la osteoporosis

En la osteoporosis disminuyen la densidad y la masa óseas y se debilita la estructura interna del hueso, por lo que los huesos se rompen con más facilidad. Una fractura por fragilidad es la causada por una fuerza que normalmente no rompería un hueso sano, como una caída desde la propia altura.

Las fracturas tienen consecuencias graves. El USPSTF señala que solo entre el 40 % y el 60 % de las personas que se fracturan la cadera recuperan su movilidad previa y su capacidad para realizar las actividades diarias.

Quién tiene riesgo

El NIAMS enumera estos factores de riesgo:

  • Sexo y edad: las mujeres tienen huesos más pequeños y un pico de masa ósea más bajo. En muchas mujeres la pérdida ósea empieza uno o dos años antes de la menopausia. Los hombres también tienen riesgo, sobre todo después de los 70 años.
  • Complexión: las personas delgadas y de huesos pequeños tienen menos hueso que perder.
  • Antecedentes familiares: un padre o una madre con osteoporosis o fractura de cadera.
  • Hormonas: estrógenos bajos después de la menopausia, falta de menstruación por trastornos hormonales o ejercicio extremo, y testosterona baja en los hombres.
  • Alimentación: poco calcio y vitamina D, dietas muy restrictivas o poca ingesta de proteínas.
  • Estilo de vida: sedentarismo o largos periodos de inmovilidad, consumo elevado y crónico de alcohol y tabaquismo.

Causas secundarias: medicamentos y enfermedades

La guía NICE NG259 enumera enfermedades y medicamentos asociados a un mayor riesgo de fractura. Entre ellos:

  • Glucocorticoides: el NICE considera un factor de riesgo importante el uso actual o frecuente de 5 mg o más de prednisolona al día (o equivalente) durante más de 3 meses, o los ciclos repetidos de dosis más altas. Se excluyen las dosis de reemplazo para la insuficiencia suprarrenal.
  • Tratamientos contra el cáncer que reducen las hormonas: inhibidores de la aromatasa para el cáncer de mama y terapia de privación androgénica para el cáncer de próstata.
  • Otros medicamentos: anticonvulsivos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), tiazolidinedionas, inhibidores de la bomba de protones y antirretrovirales.
  • Endocrinas: menopausia precoz o insuficiencia ovárica prematura, hipogonadismo, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, hiperprolactinemia, enfermedad de Cushing y diabetes tipo 1 o tipo 2.
  • Digestivas y hepáticas: enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn y otras enfermedades inflamatorias intestinales, enfermedad hepática crónica, pancreatitis crónica y otras causas de malabsorción.
  • Otras: artritis reumatoide y otras artritis inflamatorias, mieloma múltiple, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad de Parkinson, ictus o esclerosis múltiple que causan inmovilidad, anorexia nerviosa o IMC bajo, y enfermedad renal crónica en estadios 4 y 5.

Siempre que sea posible, hay que tratar la causa o revisar el medicamento. Si se necesitan glucocorticoides a largo plazo, el NIAMS señala que pueden tomarse al mismo tiempo medicamentos para prevenir o tratar la osteoporosis.

Quién debe ser evaluado: las recomendaciones varían según el país

USPSTF (Estados Unidos, 2025)

  • Mujeres de 65 años o más: cribado con densitometría ósea (DXA), con o sin una herramienta de cálculo del riesgo de fractura (grado B).
  • Mujeres posmenopáusicas menores de 65 años: primero, buscar factores de riesgo como bajo peso corporal, un progenitor que se fracturó la cadera, tabaquismo o consumo excesivo de alcohol. Si hay uno o más, usar una herramienta de riesgo para decidir si hacer la densitometría (grado B).
  • Hombres: la evidencia es insuficiente para recomendar el cribado o desaconsejarlo (declaración I).

Estas recomendaciones se aplican a personas sin osteoporosis conocida ni fracturas por fragilidad previas. No abarcan la osteoporosis secundaria, como la pérdida ósea por glucocorticoides a largo plazo, cáncer o enfermedad ósea metabólica, que requiere una evaluación propia.

NICE (Reino Unido, NG259, 2026)

  • Evaluar a todas las personas de 50 años o más, y a todas las mujeres posmenopáusicas, que hayan tenido una fractura por fragilidad previa o usen glucocorticoides sistémicos como se ha descrito arriba.
  • Considerar la evaluación de todas las mujeres de 65 años o más y de todos los hombres de 75 años o más. Considerarla también en personas de 50 a 74 años y en mujeres posmenopáusicas menores de 65 años que hayan tenido 2 o más caídas en el último año, un familiar de primer grado con fractura de cadera, un IMC inferior a 18,5, tabaquismo actual, más de 14 unidades de alcohol a la semana u otro factor de riesgo de la lista anterior.
  • Evaluar a las personas menores de 50 años (o mujeres premenopáusicas) que hayan tenido una fractura por fragilidad de cadera o vertebral, o 2 o más fracturas osteoporóticas mayores.

Cómo se mide el riesgo de fractura

FRAX calcula la probabilidad a 10 años de una fractura de cadera o de una fractura osteoporótica mayor en personas de 40 a 90 años, a partir de factores de riesgo clínicos, con o sin la densidad ósea de la cadera. Existen versiones específicas para cada país. El USPSTF señala que FRAX combinado con la densidad ósea predice el riesgo mejor que cualquiera de los dos por separado. El NICE recomienda FRAX o QFracture, la misma herramienta durante toda la atención de una persona, y QFracture para personas de 30 a 39 años.

La densitometría (DXA) mide la densidad mineral ósea, normalmente en la cadera y la columna. En mujeres posmenopáusicas y hombres de 50 años o más, el resultado es un T-score (NIAMS):

  • -1 o más: densidad ósea normal
  • entre -1 y -2,5: densidad ósea baja (osteopenia)
  • -2,5 o menos: rango de osteoporosis

El riesgo de fractura se multiplica por 1,5 a 2 por cada descenso de 1 punto en el T-score. En mujeres premenopáusicas y hombres menores de 50 años se usa el Z-score, y un Z-score de -2,0 o menos sugiere pérdida ósea por otra causa.

Principios del tratamiento

El NICE aconseja una decisión compartida basada en el riesgo de fractura a 10 años, la densidad ósea, el número y la localización de las fracturas previas y otros factores de riesgo. Aconseja considerar el tratamiento, por ejemplo, en personas de 50 años o más o mujeres posmenopáusicas con una fractura por fragilidad previa de cadera o vertebral, un T-score de -2,5 o menos, o glucocorticoides a dosis muy altas (15 mg de prednisolona al día o más durante 3 meses o más). Las clases de medicamentos aprobadas por la FDA incluyen los bisfosfonatos, el denosumab (un inhibidor del RANKL), los análogos de la hormona paratiroidea, un inhibidor de la esclerostina, un modulador selectivo de los receptores de estrógenos y, para la prevención, la terapia hormonal con estrógenos (NIAMS). El calcio, la vitamina D y el ejercicio siguen formando parte del tratamiento con cualquier medicamento.

Dos puntos de la ficha técnica son importantes para la seguridad:

  • Los bisfosfonatos orales (como el alendronato) deben tomarse en ayunas con agua sola al menos 30 minutos antes de comer, beber o tomar otros medicamentos, y hay que permanecer erguido al menos 30 minutos. Están contraindicados en trastornos del esófago que retrasan su vaciamiento, en la incapacidad de estar sentado o de pie erguido durante 30 minutos y en el calcio bajo no corregido. La osteonecrosis de mandíbula y las fracturas atípicas de fémur son daños raros notificados.
  • El denosumab se administra cada 6 meses. Suspenderlo sin pasar a otro medicamento para el hueso se ha seguido de múltiples fracturas vertebrales, por lo que no deben saltarse dosis y cualquier suspensión debe planificarse. Está contraindicado en el embarazo y con el calcio bajo no corregido, y puede producirse un calcio muy bajo en la enfermedad renal avanzada (TFGe inferior a 30).

Prevenir las caídas y proteger los huesos

  • Ejercicio: el USPSTF (2024) recomienda el ejercicio para prevenir caídas en adultos de 65 años o más con riesgo aumentado (grado B). Los programas más eficaces incluyen entrenamiento de la marcha, del equilibrio y funcional, a menudo junto con ejercicios de fuerza.
  • Valorar a la persona en su conjunto: el USPSTF aconseja ofrecer, según cada caso, una evaluación del equilibrio, la marcha, la vista, la presión arterial de pie, los medicamentos, los peligros en casa, la función cognitiva y el estado de ánimo.
  • Alimentación: calcio de los lácteos, verduras de hoja verde como el bok choy, pescado en conserva con espinas o alimentos enriquecidos, además de suficiente vitamina D y proteínas. El NIAMS indica 1200 mg de calcio al día para las mujeres a partir de los 51 años y para todas las personas mayores de 70, con 800 UI de vitamina D a partir de los 70.
  • Estilo de vida: dejar de fumar y limitar el alcohol.
  • Las personas con osteoporosis deben evitar el ejercicio de alto impacto.

Señales de alarma: cuándo consultar

  • dolor de espalda repentino o intenso, o dolor que se extiende alrededor de las costillas, sin causa clara o tras un esfuerzo leve, levantar peso o toser: posible fractura vertebral
  • pérdida de estatura (el NICE usa más de 4 cm como signo), o una nueva postura encorvada o espalda redondeada
  • cualquier fractura tras una caída desde la propia altura a los 50 años o más
  • dolor nuevo en el muslo o la ingle mientras toma un bisfosfonato o denosumab (posible fractura atípica de fémur), o problemas nuevos en la mandíbula (se han notificado casos de osteonecrosis de mandíbula)
  • una inyección de denosumab olvidada o retrasada

Preguntas frecuentes

¿Duele la osteoporosis?

Por sí sola, no. Se la llama enfermedad silenciosa porque suele no causar síntomas hasta que se rompe un hueso. El dolor, la pérdida de estatura o una postura encorvada pueden indicar que ya se ha producido una fractura.

Me rompí la muñeca en una caída sin importancia. ¿Debo hacerme una densitometría?

Pida una evaluación del riesgo de fractura. Una fractura por fragilidad previa es uno de los factores que mejor predicen otra, y el NICE aconseja evaluar a todas las personas de 50 años o más que hayan tenido una.

¿Pueden los hombres tener osteoporosis?

Sí, sobre todo a partir de los 70 años o si tienen la testosterona baja, toman corticoides o reciben tratamiento hormonal para el cáncer de próstata. El USPSTF no ha encontrado evidencia suficiente para el cribado sistemático de los hombres, pero los hombres con factores de riesgo o con una fractura por fragilidad deben ser evaluados.

¿Cuentan los corticoides inhalados?

El factor de riesgo del NICE se refiere a los glucocorticoides sistémicos, es decir, en comprimidos o inyecciones, a dosis de 5 mg de prednisolona al día o más durante más de 3 meses, o ciclos repetidos de dosis más altas. Si no está seguro de si su tratamiento cuenta, consulte a quien se lo recetó.

Fuentes

Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el consejo de un médico o farmacéutico que conozca sus antecedentes, sus medicamentos y las recomendaciones locales.

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